(ADN).- La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) advirtió sobre la «profundización» de una crisis social, económica y laboral sin precedentes recientes, que «golpea de lleno a nuestra ciudad capital y a las familias trabajadoras». Así, el gremio se expresó en línea con la Cámara de Comercio, la Iglesia, partidos políticos y las organizaciones populares.
En mayo, el secretario de Desarrollo Humano de Viedma, Mario Sánchez, había advertido sobre el deterioro económico de las familias que produce un crecimiento de los desalojos y la expansión de los comedores comunitarios. El funcionario puso en el debate público un costado de la crisis económica del país y el impacto social que causa en la ciudad.
«Los últimos datos oficiales confirman un escenario alarmante a nivel nacional y local. Esta situación se traduce de manera visible en las calles de Viedma: son cientos los establecimientos y locales comerciales que han cerrado sus puertas definitivamente en los últimos 2 años por falta de ventas y caída del consumo», indicó el sindicato que lidera Roberto Vargas, y agregó: «Las calles del Centro Comercial a cielo abierto, y no solamente los corredores gastronómicos de la ciudad muestran fachadas cerradas, persianas bajas y carteles de traspaso, el resto del comercio en general está igual o peor, una postal de abandono que duele y que expresa el colapso de la economía local. Cada cierre representa trabajo perdido, familias sin ingresos y una comunidad que se empobrece día a día, reflejo claro de un modelo económico que no protege al pequeño comercio ni impulsa la producción y el empleo en Viedma».
Más de 20 millones de personas endeudadas en la Argentina
El sindicato puso el acento en el récord histórico de morosidad, que supera el 12% en los créditos a familias, el nivel más alto en más de 20 años. Más de 5 millones de personas con serias dificultades para pagar sus deudas, utilizando tarjetas y préstamos personales para comer, pagar servicios y sobrevivir.
«Estos números no son estadísticas frías: son rostros, hogares y mesas vacías», indicaron.
Viedma en emergencia social
«Nuestra ciudad atraviesa una de las peores crisis económicas desde 1995. La caída del consumo, el aumento del endeudamiento y la pérdida del poder adquisitivo están destruyendo el entramado social y productivo local». subrayaron desde UTHGRA.
Y puntualizaron que «en el sector que representamos -hotelería y gastronomía- la situación es crítica y vergonzosa»:
-6 de cada 10 establecimientos mantienen trabajadores en la informalidad.
-Altísimos niveles de irregularidades laborales, salarios por fuera de convenio y atrasos sistemáticos en los aportes.
-Incumplimientos graves en los pagos a la obra social y a los sistemas de corresponsabilidad gremial, poniendo en riesgo la salud y los derechos básicos de miles de familias.
-Esta realidad no es casual ni inevitable.
-Es el resultado directo de políticas económicas que asfixian al trabajo, promueven la especulación financiera y condenan al endeudamiento permanente a quienes viven de su salario.
Un modelo que endeuda y excluye
«Mientras las familias se hunden en deudas para subsistir, el gobierno profundiza un modelo basado en el endeudamiento externo y el pago de intereses, sin generar empleo genuino, sin fortalecer el mercado interno y sin proteger a quienes producen y trabajan.
El silencio oficial frente a esta tragedia cotidiana es tan grave como las decisiones que la provocan», reprochó el gremio.
«Desde UTHGRA Viedma decimos basta: No vamos a naturalizar la precarización. No vamos a mirar para otro lado mientras se vulneran derechos. No vamos a aceptar que la crisis la sigan pagando los trabajadores».
Y exigieron:
-Controles urgentes y efectivos contra el trabajo en negro.
-Regularización inmediata de aportes y salarios.
-Políticas públicas que defiendan el empleo, el consumo y la dignidad laboral.
-La deuda no es solo financiera.
-La deuda es social, moral y política.
-Y alguien tiene que hacerse cargo.
